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Default Author Miguel de Zubiría Javier Milei

Las tres re-evoluciones de Milei

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Milei trae no una, ¡sino tres re-evoluciones de gran calado! Una re-evolución ideológica, otra ética y una tercera psicológica. En realidad, no es él como individuo singular, sino el movimiento libertario.

La primera gran re-evolución es ideológica: enfrenta a la ideología de izquierda hegemónica desde 1848, tras el manifiesto comunista de Marx y Engels, estrechamente ligada al relato de la Iglesia Católica con sus valores centrales de amor, igualdad y hermandad entre los seres humanos, arraigados durante 2.000 años. Esta ideología es opuesta al capitalismo y sus valores de libertad, independencia y respeto radical por los proyectos de vida individuales.

La segunda es una enorme re-evolución ética, reemplazando la vieja ética basada en la igualdad, la solidaridad, el altruismo, los buenos samaritanos y la obediencia, cuyo centro es el otro y los demás. Se dirige hacia una ética autotélica o intrapersonal, donde el horizonte son individuos libres que transitan de la obediencia, de cientos de generaciones, al nuevo e imperativo mandato de la modernidad: ¡obedécete!

En esta novedosa ética autotélica o intrapersonal, los valores centrales ya no son la igualdad ni la solidaridad, sino la automotivación, la autorrealización y la alegría de vivir de cada individuo, responsable por sus intereses y proyectos de vida personales, siempre orientados hacia el futuro. Es una ética de la autorrealización en primer lugar, donde cada individuo ha de elegir a conciencia.

Lo cual crea una tercera re-evolución, ahora psicológica, en la mente y la forma de ser de nuevos individuos dotados desde ahora con personalidades A o autotélicas. Auto (él mismo) y thelos (creación de metas, motivaciones y proyectos de vida personales).

Desde mi perspectiva como psicólogo, la gran promesa de la re-evolución ideológica, ética y psicológica de Milei y el movimiento libertario, podría propiciar un cambio mental notable en niños y jóvenes en proceso de formación (aunque parece menos probable en adultos), hacia una psicología A o una personalidad A (autotélica). Es decir, volverse cada vez más responsables de sus propias motivaciones, autorrealizaciones y alegría de vivir, que tomen el control de las velas de su embarcación.

“Desde mi perspectiva como psicólogo, la gran promesa de la re-evolución ideológica, ética y psicológica de Milei y el movimiento libertario, podría propiciar un cambio mental notable en niños y jóvenes en proceso de formación”

Desde hace décadas sabemos que cuando un ser humano, dotado con dos enormes lóbulos cerebrales prefrontales, activa su circuito auto motivacional no para satisfacer necesidades ni cumplir deberes, como ocurrió durante miles de años, sino para alcanzar sus thelos (metas), junto con las expectativas, el proceso de planificación, los logros y las satisfacciones personales, se generan grandes flujos de neurotransmisores del bienestar como la dopamina, oxitocina, endorfinas y serotonina. No por un momento, como los placeres efímeros, sino durante todo el recorrido que puede ocupar días o meses.

Visto así, esta psicología libertaria debe potenciar diez fuentes de bienestar humano, hoy en mínima marcha, como el bienestar psicológico, la felicidad, los vínculos y la tranquilidad, entre otros. Además, podría servir como vacuna o antídoto contra diez males que, sorprendentemente, crecen en el capitalismo mundial más avanzado, como son el malestar psicológico, la infelicidad, la soledad y los trastornos de ansiedad, sin olvidar la ideación y los intentos suicidas en aumento.

¿Cómo puede suceder esta gran incongruencia en el supuesto mejor momento de la historia humana? Aunque hay varias hipótesis, desde nuestro trabajo con jóvenes desde 2005, parece que buena parte de estas epidemias se debe a la casi ausencia de un ingrediente crucial, inútil en el pasado pero vital hoy: el olvidado autoconocimiento.

En resumen, debemos prestar mucha atención a este magistral experimento ideológico, ético y psicológico que apenas comienza en Argentina, ¡el primer país libertario de la historia! Sin duda, traerá muchas lecciones para el conjunto de los países. Ni que decir para los políticos, los éticos y los psicólogos del autoconocimiento.