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ALEJANDRA CARVAJAL Alejandra Carvajal gobierno

Sobre la visita de Gustavo Petro a los Estados Unidos

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El Presidente nunca será amigo de los Estados Unidos.

Por: Alejandra Carvajal.

El presidente antiimperialista viaja a Estados Unidos, algo impensable teniendo en cuenta la dureza de discurso que él ha tenido contra ese país a lo largo de su carrera política. Podría decirse que Petro, luego de las Farc y el ELN, es el antiyanqui número uno en Colombia.

La agenda de Petro es muy completa y sumamente interesante. En la Universidad de Standford hoy habló acerca del cambio climático, tema sobre el cual tiene un discurso extremista y anticapitalista. Sin embargo, la reunión realmente importante en ese campus universitario es la que tuvo con Michael McFaul, un reconocido diplomático y académico estadounidense, que dirige el Freeman Spogli Institute y el Hoover Senior Fellow.

McFaul es un abanderado de las libertades individuales, económicas y políticas. Se desempeñó como embajador en Rusia de 2012 a 2014, durante la administración de Barack Obama. Su voz es importante en los Estados Unidos y su hoja de vida impecable. Se encontrará con un presidente Petro que no habla inglés, lo cual es raro, pues este es un idioma universal.

Petro tiene estudios en distintas áreas, incluso acredita estudios de Doctorado, pero su desprecio por los Estados Unidos es tan evidente que ni siquiera conoce el idioma de ese país ni ha hecho el más mínimo esfuerzo por aprenderlo. Es el primer mandatario colombiano en los últimos 40 años, que no sabe inglés. La excusa no es la falta de recursos económicos o dificultades para aprender, pues instituciones como el Sena ofrece cursos gratis a todos los colombianos que quieran aprender esta lengua.

Si alguien sabe de geopolítica en Estados Unidos, es Michael McFaul. Pocos tienen su claridad conceptual sobre el conflicto entre Ucrania y Rusia. Ojalá para McFaul sea evidente que Petro es uno de los principales amigos de Rusia en América Latina.

No se olvide además que existe actualmente una investigación por parte de la Fiscalía General de la Nación sobre los intentos de ese país para desestabilizar a Colombia, pues desde Moscú ingresaron más de 145 millones de dólares con el fin de patrocinar desmanes y protestas violentas las cuales ayudaron a que Petro llegara al poder.

La lucha contra el Cambio Climático que propone Petro le cae como anillo al dedo a Rusia, pues acabar con la exploración de carbón y petróleo en nuestro país le ayuda significativamente a asfixiar en materia energética a Europa, uno de sus objetivos de corto, mediano y largo plazo. Las exportaciones de Colombia a la Unión Europea, luego del chantaje de Putin y de sus amenazas para desabastecer de energía al viejo continente, aumentaron ostensiblemente, lo cual nos convirtió en un aliado importante para la Zona Euro.

La guerrilla del M-19, en la que Petro inició su carrera política, culpaba de los males del mundo a los Estados Unidos, tendencia a la que el presidente le dio continuidad cuando era senador de la República, pues en repetidas ocasiones advirtió que venderles bienes y servicios a los Estados Unidos era malo para el país.

Así sucedió, por ejemplo, en octubre de 2008. Estas afirmaciones están grabadas y constan en los anales del Congreso de la República.

Esta información muy seguramente la reportó la Embajada de los Estados Unidos en su momento al Departamento de Estado. Lo sorprendente es que Biden no la tenga en cuenta y le abra de par en par la puerta de la Casa Blanca.

El último número de la revista The Economist es bastante atinado al mostrar que la política de “paz total” del presidente se convirtió en el “caos total”. La publicación británica va aún más allá al mencionar que tanto el presidente como su hermano son señalados de haber recibido dineros de narcotraficantes a cambio de bajas penas de prisión y el que pudieran conservar parte de sus fortunas.

Este año, no se ha erradicado ni una hectárea de cultivos de coca, algo que no había sucedido en el país desde hace décadas. De hecho, la agenda de Petro en su reunión con Biden, tiene un mensaje claro: la legalización de las drogas.

Ojalá para el gobierno de Estados Unidos quede claro que Petro no es su amigo. Esperemos que eso resulte evidente luego de su visita a este país y que los hechos pesen más que las palabras.