
La capital de China se envolvió con arena y polvo siendo hasta el momento la tormenta de arena más grande en casi una década, la tormenta se originó el domingo en la vecina Mongolia, donde hasta ahora ha dejado 10 muertos y cientos de desaparecidos, según los departamentos locales de gestión de emergencias.
Algunos residentes de Ningxia, en el oeste de China, han comentado que se habían despertado en medio de la noche sintiendo que no podían respirar.
Al menos 341 personas han sido reportadas como desaparecidas en la vecina Mongolia, que también ha sufrido los efectos de dicha tormenta.
Las autoridades aconsejaron al público que evite salir a la calle si es posible. Y la Comisión Municipal de Educación de Beijing pidió el lunes a las escuelas y los comités educativos que suspendieran las actividades al aire libre.
