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La clave es el Movimiento

El ejercicio se ha convertido en el mejor aliado para […]

La clave es el Movimiento

La clave es el Movimiento

El ejercicio se ha convertido en el mejor aliado para hacerle frente a graves enfermedades como el cáncer. Así lo demuestran las últimas investigaciones.

Moverse. Así de simple. Y hacerlo por lo menos 150 minutos a la semana. El resultado: grandes beneficios para el organismo. Lo dice la Organización Mundial de la salud (OMS) y lo avala los estudios realizados por un grupo de investigadores que hizo un seguimiento a la actividad física de 750.000 personas y cuyos resultados, fueron publicados por la prestigiosa revista médica Journal of Clinical Oncology en los que se afirma que la actividad física reduce, ni más ni menos, el riesgo de desarrollar siete tipos de cáncer.

Los investigadores –20 en total de universidades en Estados Unidos, Australia y Suecia– que participaron en el estudio, han señalado que entre más movimiento el efecto será de mayor impacto en la salud del organismo. Pero eso no significa, que se deba ir a extremos. Lo recomendable es una rutina entre cuatro y cinco veces a la semana, con periodos de descanso para la recuperación muscular y una balanceada alimentación.

El Instituto Nacional de Cancerología de Estados Unidos ha impulsado una serie de investigaciones sobre el impacto de la actividad física en beneficio del organismo, los resultados obtenidos señalan que un promedio de 2,5 horas de actividad vigorosa como jugar fútbol, correr, nadar, montar en bicicleta, o entre 2,5 y 5,5 horas de ejercicio moderado como caminar a un ritmo alto, disminuyen las probabilidades de contraer cáncer de mama, de hígado, de colon, de endometrio y de riñón.

Los resultados de estas investigaciones son más que optimistas.Para el fisiatra Alfonso Espejo, la actividad física está comprobada científicamente que es una de las aliadas más importantes en la calidad de la salud. Señala que en los Estados Unidos y buena parte de Europa se han llevado a cabo una serie de importantes investigaciones científicas que permiten afirmar que más de la mitad de 15 enfermedades que afectan a las personas, pueden prevenirse con el ejercicio.

Los estudios analizados por los investigadores permitieron establecer que la actividad física sí contribuye a reducir las posibilidades de contraer cáncer de mama entre un 6 % y un 10 %; en el cáncer de hígado la incidencia es del 18 % al 27 %; entre el 11 % y el 17 %, para el cáncer de riñón; mientras que en colón del 8 % al 14 %; si el tumor afecta el endometrio es entre el 10 % y 18 %; y el linfoma no Hodgkin entre el 11 % y el 18 %.

Los estudios realizados en Australia y Suecia encontraron que la protección no es igual para hombres y mujeres. El beneficio del ejercicio, por ejemplo, es más alto en los hombres respecto al cáncer de colón, mientras en las mujeres es más visible en el linfoma no Hodgkin.

Hasta ahora, el estudio del impacto de la actividad física se había centrado en las enfermedades crónicas –diabetes, cardiovasculares–. Las nuevas investigaciones, señala Alpa Patel, epidemióloga y una de las principales investigadoras de la Sociedad Americana de Cáncer, respaldan científicamente que una rutina de ejercicio de 150 minutos a la semana es clave para la prevención de cáncer.

Los primeros pasos de esta investigación que asocian al ejercicio como herramienta de prevención contra una de las enfermedades más temidas, se comenzaron a dar en el año 2017, cuando la propia Asociación Americana de Oncología Médica hacía un llamado a los profesionales de la salud para que no recomendaran, sino que el ejercicio físico y señalaba que 30 minutos diarios de actividad física moderada ya era suficiente para reducir los índices de cáncer de mama.

El movimiento, la clave del siglo XXI para hacerle frente a las principales enfermedades que tanto agobian a la comunidad. Correr, caminar, jugar tenis, fútbol, baloncesto e incluso bailar, es hoy por hoy el mejor antídoto para reducir los riesgos de tumores malignos que matan a millones de personas al año.